EXEED AI

Juanma Romero's Recent LinkedIn Posts

Juanma Romero

Juanma Romero

@juanmaromero

HAZTE VISIBLE con carisma y empatía para ser creíble y tener AUTORIDAD. Conferenciante, formador, presentador, entrevistador, moderador y estratega. Deja de ser persona, conviértete en una PERSONALIDAD. ¿Te ayudo?

es17 postsLinkedIn

Posts

Juanma Romero

Sales & Marketing

3mo

YA ESTOY DE VUELTA DE TODO Estoy pensando muy seriamente en dejarlo todo y retirarme. Llega un momento en que te cansas de tanto luchar sin ver frutos. Es cierto que tengo un programa de radio y dos proyectos en ciernes en televisión, pero no lo tengo claro. Quizá sea mejor dejarlo. La verdad es que la vida da muchas vueltas. La decisión la tomaré en junio. En julio me voy de vacaciones a la playa con mi mujer y, en ese momento, habré decidido si sigo trabajando o lo dejo todo y vivo la vida de jubilado. En julio cumpliré 65 años. Cincuenta años trabajando, desde los quince. Sí, porque mi padre, como yo era mal estudiante, me obligaba a bajar al taller y trabajar para que no se me olvidara que veníamos de una familia muy humilde y trabajadora. Ahora, después de todo este tiempo, ya me planteo dejarlo. Estoy cansado de tantas puñaladas traperas, de que la gente no te reconozca los méritos —si es que los tienes— y de luchar constantemente. Porque lo que tengo ahora es conocimiento, igual que muchos profesionales de mi edad, pero la gente no quiere ese conocimiento, sino que quiere cosas baratas. Y para regalar mi tiempo, casi que prefiero ir a ver alguna obra, que últimamente hay muchas y muy buenas en Madrid. No me refiero a obras de teatro, que también, sino a las obras de las calles, con sus zanjas y todo. Además de con mi familia, solo hay una persona con la que consultaré esto, solo una, el Migue.
329

Juanma Romero

Sales & Marketing

4mo

MI MAYOR FRACASO: ME HACEN MIL ENTREVISTAS EN LA RADIO Y MIS HIJOS SIN COMER Hay decisiones que te cambian la vida. A veces para bien, a veces para mal y otras para aprender. Quiero contarte uno de mis grandes fracasos. No porque me guste recordar lo difícil, sino porque fue ahí, precisamente ahí, donde empezó todo lo demás. Durante años aposté fuerte por la difusión de las adicciones digitales. Monté una web, escribí dos libros (uno incluso en lenguaje SMS) y recorrí España dando conferencias. Me llamaban de radios, prensa, televisión. Era un referente en el tema. Desde fuera, aquello parecía éxito. Por dentro, la película era otra. Hice muchas campañas de comunicación para promocionarme. Me llegaron a hacer más de mil entrevistas de radio en dos años, de una en una. Sonaba a logro impresionante… y lo era. Pero tenía un problema muy serio: mis hijos no comían de la visibilidad. No ganaba dinero. Menos mal que tenía mi trabajo en TVE, que ese sí nos daba de comer. La gente quería saber cómo evitar las adicciones digitales, pero sin querer pagar por ello. Llegué a recibir una oferta de cien euros por ir de Madrid a Murcia a dar una conferencia, pagando yo el viaje y el alojamiento. Ese día sentí una mezcla de cansancio, tristeza y cabreo. Ahí dije: BASTA. Y lo dejé. Podría quedarme solo con esa palabra: fracaso. Pero en ese momento entendí que, en realidad, había una salida. Miré todo lo que había logrado sin darme casi cuenta: ninguna otra persona había conseguido tantas entrevistas en radio, prensa y televisión sobre un tema concreto. Y ahí hubo una chispa. Me di cuenta de que mi verdadero valor no estaba solo en el contenido de mis mensajes, sino en mi capacidad para hacerlos llegar, para lograr visibilidad, para abrir puertas en los medios. Entonces cambié el foco. Dejé atrás las adicciones digitales y empecé algo nuevo: ayudar a otras personas y empresa a conseguir lo que yo había logrado durante años, pero de forma consciente y estratégica. Así nació Hazte Visible, y con ello una nueva etapa en mi vida profesional y personal. Hoy, cuando miro atrás, veo aquel fracaso como una frontera. De un lado, el desgaste, la frustración, la sensación de estar dando más de lo que recibía. Del otro, una nueva manera de entender mi trabajo y mi propósito: enseñar a otros a hacerse visibles en los medios sin perder su esencia y sin tener que pagar por ello. Tal vez tú también estés en ese punto en el que algo no ha salido como esperabas. Donde duele reconocer que no funciona. Donde te preguntas si has perdido el tiempo. Ojalá esta historia te sirva para algo: para recordar que, a veces, fracasar no es el final, sino el giro que necesitabas para encontrar tu sitio. Que de una caída puede salir una idea nueva. Que de un “hasta aquí” puede nacer un “a partir de ahora”. Si sientes que ha llegado tu momento de cambiar el foco y empezar a contar tu historia de otra manera, quizá sea el momento de hacerlo. https://lnkd.in/eF32j6BE
162

Juanma Romero

Sales & Marketing

4mo

EL DÍA QUE UN "LISTO" CON MÁSTER ME QUISO HUMILLAR (Y SE FUE CON UN CORTE DE MANGA) Recuerdo ese miércoles como si fuera ayer. Febrero, frío, un evento lleno de emprendedores ávidos de visibilidad. Yo en el escenario, explicando mi método "de andar por casa" para ganarte a la prensa. Cosas simples: cómo construir relaciones, cómo contar historias que enganchan. Nada de teoría. Vida real. Y entonces apareció él. El típico listo que levanta la voz para impresionar. Me interrumpió a grito pelado: "¡Tú no tienes ni idea! ¡Cállate! ¿Qué máster tienes tú? ¡Periodismo de mierda! Yo hice un máster internacional en comunicación, sé mucho más". El auditorio se quedó en silencio. Yo también, pero por dentro hervía. No te puedes ni imaginar la mala leche que se me puso. Le pregunté con calma por ese máster tan glorioso. Se vino arriba, hasta subió al escenario pavoneándose. Contó lo que había aprendido, todo muy académico. Le pregunté lo único que importaba: "¿Y en cuántos medios has salido gracias a eso?". "Veinte periódicos, cuatro revistas y una tele local", soltó orgulloso. Me quedé callado. Diez segundos eternos. La gente empezaba a removerse, pensando que me había noqueado. Y entonces exploté en carcajadas. No pude contenerme. El tipo se quedó blanco. "Mi máster", le dije entre risas, hablando despacio para que calara entre los asistentes, "es de la calle. Prueba y error. A base de darme hostias". Eso me llevó a más de mil emisoras de radio, miles de periódicos —muchas contraportadas—, decenas de televisiones. No fue un diploma. Fue fallar, levantarme y ajustar. Le presté un rotulador y le invité a explicar su método, mientras continuaba riéndome. Bajó la cabeza y se marchó avergonzado. Si estabas allí, seguro que aún te ríes recordándolo. Yo aprendí algo grande ese día: los impresentables salen a tu paso, pero no dejes que te callen. Un silencio estratégico, una respuesta honesta, y de repente el fracaso ajeno se convierte en tu victoria. La vida no son máster. Son cicatrices que te hacen creíble. Si alguna vez te ha pasado algo así, piensa: ¿y si esa humillación es solo el preludio de tu mejor historia? www.haztevisible.es | www.juanmaromero.com
91

Juanma Romero

Sales & Marketing

4mo

TOMATES ESPAÑOLES, POR FAVOR Madrid está colapsada hoy por los tractoristas. He tenido que cancelar una cita médica porque no podía llegar a tiempo. No me he molestado ni cabreado con los agricultores y ganaderos, ni mucho menos. Comprendo por lo que están pasando y estoy con ellos. Y si mañana tengo que cancelar otra cita, que así sea. Lo que no puede ser es que a ellos se les exijan unas condiciones sanitarias, y a los de Mercosur no. Y a los de Marruecos tampoco. Vete tú a saber cómo se habrán criado esos animales que llegan de Marruecos a España. O los tomates. No me fío un pelo y no voy a comprarlos. En mi casa no entra un tomate de esos sitios ni harto de vino. Producto nacional, no por patriotismo, sino por egoísmo: tiene más calidad, y yo quiero que mis hijos coman cosas de calidad, no cosas que antes o después les puedan envenenar. Donde estén estos tomates, que se quiten los otros.
141

Juanma Romero

Sales & Marketing

4mo

TOMATES ESPAÑOLES, POR FAVOR Madrid está colapsada hoy por los tractoristas. He tenido que cancelar una cita médica porque no podía llegar a tiempo. No me he molestado ni cabreado con los agricultores y ganaderos, ni mucho menos. Comprendo por lo que están pasando y estoy con ellos. Y si mañana tengo que cancelar otra cita, que así sea. Lo que no puede ser es que a ellos se les exijan unas condiciones sanitarias, y a los de Mercosur no. Y a los de Marruecos tampoco. Vete tú a saber cómo se habrán criado esos animales que llegan de Marruecos a España. O los tomates. No me fío un pelo y no voy a comprarlos. En mi casa no entra un tomate de esos sitios ni harto de vino. Producto nacional, no por patriotismo, sino por egoísmo: tiene más calidad, y yo quiero que mis hijos coman cosas de calidad, no cosas que antes o después les puedan envenenar. Donde estén estos tomates, que se quiten los otros.
141

Juanma Romero

Sales & Marketing

2mo

MI HIJA ME SACA DEL SOFÁ Y REACTIVAMOS LA AGENCIA DE COMUNICACIÓN Mientras decido si me voy o me quedo, mi hija Esther R. me convence para que volvamos a activar la agencia de comunicación, HAZTE VISIBLE. Está empeñada en que no me jubile y no me pase todo el día tumbado en el sofá haciendo zapping. Lo cierto es que la agencia está montada, pero llevo mucho tiempo haciendo el vago, por eso del cáncer, el posoperatorio y demás. Pero sí, hija, la activamos. Tú mandas. Ahora, el siguiente paso es tener clientes, que eso no es difícil, sobre todo para quienes me conozcan, que saben que el conocimiento que atesoro es considerable. Lo digo con humildad, pero reconociendo mis triunfos. Una buena parte de lo que hacemos en la agencia está expresado en Hazte Visible, el libro publicado hace un par de años, contando cómo lograr visibilidad en los medios a coste cero. En el libro se explica cómo regionalizar y sectorializar la información para que los periodistas se interesen por ella, porque lo importante no es lo que tú quieres, sino lo que quiere y necesita el periodista. Tienes más info en https://lnkd.in/eF32j6BE comunica@haztevisible.es
133

Juanma Romero

Sales & Marketing

4mo

CON RENFE-ADIF TODOS GANAMOS MÁS Acabo de enviar una propuesta para impartir una conferencia sobre carisma y empatía en el sur de España. Hasta hace unos años, mandabas la propuesta, te la aprobaban y, a partir de ahí, te pegabas un buen madrugón el día de la charla. Ibas y volvías el mismo día, y aún te daba tiempo para estar en el evento casi toda la jornada. Pero las cosas han cambiado. Cambiado para bien… al menos para los hoteles. Antes no necesitabas alojamiento: se hacía todo en un día. Ahora, si quieres llegar a tiempo, no te queda otra que ir la víspera y dormir allí. Porque como te fíes de RENFE-ADIF, lo llevas claro. Lo más probable es que llegues tarde a tu sesión… o directamente no llegues. Por eso los hoteleros deberían agradecer de corazón a estos “gestores” de nuestras comunicaciones terrestres todos los desvelos que se toman para que lleguemos tarde. Gracias a ellos, dormimos más fuera de casa, los hoteles ganan más y, de paso, se impulsa el turismo nacional. ¡Menudos fenómenos! www.juanmaromero PUNTO com
63

Juanma Romero

Sales & Marketing

3mo

CIBERSEGURIDAD 2026: EL FACTOR HUMANO QUE NADIE MIDE Una brecha de ciberseguridad ya no se mide solo en gigas robados, sino en confianza perdida para siempre. Esa factura invisible se paga durante años, y las empresas que no lo entienden terminan lamentándolo. El coste de una brecha de datos puede superar los 4 millones de euros de media entre respuesta técnica, multas y daño reputacional. Pero lo más caro es gestionarla mal de puertas para afuera: un silencio de 24 horas genera especulación mediática multiplicada por diez, y una respuesta contradictoria destruye la credibilidad en minutos. Muchos directivos ya reconocen que los ciberataques son la principal amenaza para la reputación de su empresa. No es solo un problema de servidores; es un problema de titulares, redes sociales y confianza pública. En muchas organizaciones, el error habitual es dejar la comunicación en manos de los técnicos. - Seguridad detecta el incidente, legal se ocupa del RGPD y comunicación se entera por la prensa. - Resultado: mensajes contradictorios, retrasos que llenan los medios de rumores y respuestas improvisadas en redes.   - El RGPD impone multas de hasta 20 millones de euros o el 4% de la facturación global anual, pero el daño reputacional es peor. Se invierten millones en cortafuegos, pero nada en formar a quienes deben dar la cara. La comunicación estratégica es parte esencial de la ciberseguridad. Cada incidente tiene dos frentes: el técnico, con logs y parches, y el público, con empleados, clientes, medios y autoridades que necesitan información clara. Sin un plan de mensajes preparados, cronologías definidas y portavoces entrenados, incluso el mejor equipo técnico pierde el control del relato. Con preparación, un ataque se convierte en demostración de profesionalidad y transparencia.​ No estar preparados tiene consecuencias graves: días de retraso en notificar a la AEPD multiplican sanciones, los clientes se informan por Twitter antes que por ti, los empleados generan rumores internos por WhatsApp y el sentimiento en redes se hunde durante meses. Yo te ofrezco una formación que no es barata. Aunque es infinitamente más barata que una multa millonaria, perder clientes clave o tener que explicar ante el consejo por qué nadie anticipó la crisis comunicativa. Las organizaciones que se forman logran portavoces que saben exactamente qué decir (y qué no), mensajes alineados con RGPD e INCIBE, cronologías precisas y protocolos para colaborar con autoridades sin pánico. Menos improvisación, más control total de la narrativa. La pregunta clave es: ¿qué verá el mundo cuando llegue tu crisis? ¿Una empresa desbordada o un líder responsable? Escríbeme ahora mismo para conocer CIBERCOMUNICA, la formación que blinda tu reputación en crisis de ciberseguridad. Tu tranquilidad no espera. https://lnkd.in/e-cWKCHM #cibercomunica
42

Startup Olé Accelerator

Sales & Marketing

4mo

¡Ya queda muy poco para nuestro #LAUNCHEVENT! 💗 🕝 El próximo jueves 19 de febrero el Palacio de la Bolsa de Madrid se viste de gala para nuestro #launchevent. En este, presentaremos nuestros retos para 2026, junto con los eventos más importantes dentro de nuestra agenda, como Startup Olé #Miami, Startup Olé #Salamanca, Startup Olé #Marbella... ¡Y mucho más! ❇️ Además, contaremos con increíbles mesas redondas formadas por profesionales #líderes en el panorama del #emprendimiento. 🔹 Nuestra #mesainstitucional contará con Pilar Carrato, Directora Económico-Financiera en CDTI Innovación - Centro para el Desarrollo Tecnológico y la Innovación; Marina Villegas Gracia, Directora General de Investigación e Innovación en la Comunidad de Madrid; Federico Bueno de Mata, Vicerrector de Transferencia en Universidad de Salamanca; Francisco Javier Gonzalez Navarro, Director General de Emprendimiento en Junta de Andalucía; Inma Moretón, Directora de Comunicación en Enisa | Empresa Nacional de Innovación y Juanma Romero, fundador de Hazte Visible. Tendremos invitados con invitación privada y acceso exclusivo 💫
18

Juanma Romero

Sales & Marketing

4mo

VAS A DAR UNA CONFERENCIA, LA DAS Y TE PIRAS. QUE EL RESTO YA NO TE IMPORTA. Conozco a muchos conferenciantes —tranquilo, que no voy a dar nombres— que, cuando les contratan para dar una conferencia, tienen muy claro que lo suyo es dar la conferencia y nada más. Y es cierto que lo primero es dar bien esa conferencia y cubrir las expectativas de quienes te contratan. Pero no es menos cierto que los organizadores quieren que todo el evento salga bien, no solo tu parte. Aquí entra en juego la empatía, que muchas veces no tenemos muy claro en qué consiste. En este supuesto concreto, la empatía no es más que no marcharte nada más terminar, a no ser que pierdas tu tren, claro. Al contrario: se trata de quedarte allí, hablar con la gente y, quién sabe, quizá echar una mano en algún tema, aunque no te hayan contratado para ello. En mi caso, me gusta quedarme. Si puedo ayudar en algo —incluso supliendo a algún otro conferenciante que haya fallado por cualquier razón—, lo hago. Siempre llevo preparadas dos conferencias de reserva, por si las moscas. También me gusta ofrecer un taller reducido para unos pocos sobre cómo lograr visibilidad en los medios. Todo ello sin incrementar el precio pactado originalmente. Lo hago por dos razones: la primera, para ofrecer un valor diferencial respecto a otros conferenciantes; la segunda, porque de ahí siempre puede salir algún cliente, que en todo hay que pensar. El caso es estar activo, colaborar con la organización y que te vuelvan a llamar. Porque, si no les gustas, no te llamarán más. Eso lo tengo muy claro. www.juanmaromero.com www.haztevisible.es
44

Juanma Romero

Sales & Marketing

4mo

SOY UN DESASTRE CON LOS NOMBRES, NO PUEDO EVITARLO Siempre he sido un desastre para los nombres. Y eso a pesar de que en mis formaciones de carisma insisto a todo el mundo que recordar los nombres es esencial. Es uno de mis grandes problemas a la hora de tratar con la gente. Mi gran debilidad. La más grande, probablemente. Tengo una gran inseguridad a la hora de recordar un nombre. Y sé perfectamente que no puedo asumir el riesgo de confundir el nombre de una persona con la que estoy hablando, por eso nunca me arriesgo a cambiar el nombre de esa persona y decirlo mal. Porque pocas cosas hay que un ser humano ame más que escuchar su nombre. Y pocas cosas hay que odie tanto que le confundan su nombre. Esa es mi inseguridad y tengo que vivir con ella. Y lo es desde siempre. Quizá sea incluso una enfermedad. Me dicen que la enfermedad que impide recordar el nombre de las personas se llama "apraxia del lenguaje" o "anomia". En mi caso, siempre que tengo que reunirme con alguien apunto su nombre en un sitio discreto y lo miro varias veces, incluso durante la conversación. Mi inseguridad en ese aspecto es tremenda. No puedo evitarlo. Pero sí puedo evitar cometer el error de decir mal su nombre. Tú también puedes evitarlo asegurándote de que sabes perfectamente con quién estás hablando. Esto es parte del aprendizaje del carisma. Pero solo un aparte. www.hazevisible.es
31

Juanma Romero

Sales & Marketing

3mo

¿TE HAS COLGADO TODAS LAS MEDALLAS QUE TE MERECES? ¿SE HAN COLGADO OTROS LAS MEDALLAS QUE TE MERECES TÚ? Hay una pregunta que me hacen habitualmente cuando imparto una charla de carisma y empatía. Una pregunta que se convierte en herida sángrate en el corazón de quien me la formula. Pero no me la plantea en público, porque es un tema muy delicado, sino en privado. La cuestión es muy simple: ¿Cómo puedo evitar que otros se pongan mis medallas, las medallas que yo me he ganado? La respuesta es que a veces no puedes evitarlo. Pero hay una buena noticia. Que otros se pongan tus medallas, en ocasiones, puede beneficiarte.  Son preguntas que siempre salen a la luz. ¿Te has colgado todas las medallas que te corresponden o se las han colgado otros por ti? ¿Se las han colgado otros porque son más listos que tú o les has dejado colgárselas porque tú eres más listo que ellos? ¿Cuándo se las cuelgan se lo permites porque eso les beneficia a ellos o porque te beneficia a ti? Piensa que en ocasiones que otro se cuelgue una medalla te puede beneficiar a ti, porque pone el foco en ellos y nadie te mira. Así, tú sigues tranquilamente haciendo lo tuyo sin mirones. Eso te permite desarrollar tu proyecto con tranquilidad, sin interrupciones. Recuerda que muchas veces es mejor pasar desapercibido. Todo esto, o parte de ello lo cuento, a veces en mis mentorías y, a veces en mis conferencias. Y otras veces no lo cuento. www.haztevisible.es
26

Juanma Romero

Sales & Marketing

3mo

SI TE SALUDO EFUSIVAMENTE Y NO SÉ QUIÉN ERES, NO TE OFENDAS: ES MI MEMORIA, NO ERES TÚ. Hace unos días te comentaba que soy muy malo para recordar los nombres. Bien, pues para recordar las caras soy aún peor. Mucho peor. Patético. De chiste. De chiste malo. Así que, por favor, si me encuentras en un sitio y me saludas, como soy un tío educado haré como que te conozco de toda la vida. Seguramente no tendré ni puñetera idea de quién narices eres tú, pero te haré pensar que sí lo sé. Que para eso le enseño a la gente a ser carismática y me conozco las herramientas, técnicas y trucos para serlo. Por favor, según me saludes procura recordarme de qué nos conocemos y me pones en antecedentes. “Hola Juanma, qué tal, soy fulanito que nos conocimos en la feria de tal y me dijiste que cual…” “Por supuesto que te recuerdo”, será mi respuesta. Es posible que siga sin acordarme, pero al menos tendré un enganche para hablar contigo y que no se me quede cara de gilipollas, porque se me puede quedar esa cara por estar dando abrazos a un señor, o a una señora, de quien no tengo la más remota idea de quién es. Me pasa de vez en cuando. Y si me acompaña algún amigo, cuando nos marchamos, se escojona. Porque cuando me pregunta quién era ese, o quién era esa, yo, en esos casos, siempre le respondo que ni puta idea. Así que, por favor, si nos encontramos en algún sitio, ponme en antecedentes, que no es que yo sea muy importante y famoso y conozca a mucha gente. No, que va. Es que tengo una memoria de mierda y no me acuerdo de la gente. Es una putada, lo sé. Pero es así. Esto contado aquí en LinkedIn no tiene mucha gracia, pero cuando lo cuento en mis conferencias, la gente se escojona. www.juanmaromero.com
62

Juanma Romero

Sales & Marketing

4mo

UN PLACER CONOCERTE. ¿MANO O BESO? TÚ MANDAS Recuerdo una situación que, aunque pueda parecer una tontería, me hizo pensar mucho. Me presentaron a una mujer, me quedé unos segundos dudando… y me vino la pregunta de siempre: ¿Le doy dos besos? ¿Le tiendo la mano? Puede parecer una escena sin importancia, pero ese pequeño gesto encierra más de lo que parece. Porque en esos segundos, sin darnos cuenta, mostramos cómo entendemos el respeto, la confianza y los límites. Durante años no le di demasiadas vueltas al tema. Iba por inercia. Como tantos. Pero con el tiempo, y con muchas miradas de incomodidad al otro lado, me di cuenta de algo esencial: no siempre acertamos al querer ser cercanos. A veces, en nombre de la cordialidad, pasamos por encima del espacio de los demás. En mis sesiones suelo hablar del apretón de manos, de la mirada, de cómo te acercas y te alejas al hacerlo. Pero este tema, el de los dos besos, tiene algo distinto. No hay manual, ni fórmula exacta. Es puro sentido común. Y de eso, a veces, vamos escasos. He aprendido —a base de errores, de disculpas y de escuchar a muchas mujeres— que la prudencia no resta humanidad. La refuerza. Que una mano tendida con respeto puede decir mucho más que dos besos improvisados. Que cuando respetas el espacio del otro, también te haces más digno del tuyo. No lo entendí de un día para otro. Antes me costaba, porque creía que el saludo “cercano” era el que generaba confianza. Hoy sé que la confianza no se impone, se construye. Y empieza por algo tan simple como no hacer sentir incómodo a quien tienes delante. A veces el aprendizaje llega así, en cosas pequeñas, incluso en un saludo. Te das cuenta de que lo importante no es parecer correcto, sino ser consciente. No es transmitir seguridad, sino empatía. Por eso, cuando me presentan a alguien, antes de moverme, observo. Y decido desde ahí. No por protocolo, sino por respeto. ¿He fallado alguna vez? Claro. Y seguiré fallando. Pero cada vez que lo hago aprendo algo nuevo sobre cómo relacionarme, cómo estar más presente, cómo no invadir. Porque al final, de eso se trata: de comunicar sin atropellar, de conectar sin invadir. Y de entender que una buena primera impresión no depende del gesto, sino de la intención. www.haztevisible.es | www.juanmaromero.com
75

Juanma Romero

Sales & Marketing

3mo

MI MAYOR FRACASO, MI MAYOR ÉXITO Qué cosas tiene la vida. La semana pasada tuve mi mayor fracaso en LinkedIn y, a la vez, se ha convertido en mi mayor éxito. Al menos éxito moral. Publiqué un artículo para promocionar una nueva formación #Cibercomunica, que consiste en hablar de ciberseguridad y comunicación; cómo hay que actuar cuando viene una crisis y también cómo prevenir las consecuencias antes de que ocurra. Te dejo el enlace por si quieres verlo para comparar. https://lnkd.in/eZcmK_uP NI corto ni perezoso, decidí, probar la IA para que me escribiera el artículo. Lo hizo. Era una prueba que me planteé para ver hasta dónde puede llegar esta inteligencia artificial. Lo cierto es que el artículo estaba bien escrito, muy correcto, podría haber pasado por mío. Pero algo falló. Le faltaba mi alma, buena o mala, pero mi alma. Y eso no lo tiene la IA. Por suerte o por desgracia, no lo vio casi nadie. Yo, que estoy acostumbrado a entre veinte y quinientos comentarios en mis artículos, no tuve ni uno solo. Lo normal son unos treinta; lo de los quinientos comentarios es algo excepcional. Ya lo hice en otra ocasión cuando escribía artículos para un periódico. Me lo escribió la IA, muy correcto, párrafos iguales y demás, pero le faltaba algo. Le faltaba el alma que todos tenemos. En esa ocasión no lo publiqué y lo escribí yo de cabo a rabo. Quedó mucho mejor. Ahora he probado otra vez y no sirve. Puede que intentes engañar a alguien dándole la responsabilidad de tu alma y tu conocimiento a la IA, pero a ti no te engañas, y a los que te están leyendo, tampoco. Por eso digo: ¡Viva la IA!, pero que viva en su sitio, que no es, ni mucho menos, mi corazón. He tardado mil veces más en escribir este artículo de lo que tardaría la IA, pero este es mío, igual que mis formaciones. Sin embargo, sigo utilizando la IA. Por ejemplo, cuando termino de escribir se lo paso para que me corrija las faltas y las palabras mal escritas, porque soy un desastre tecleando. Para eso, la tecnología de la IA —que no es el alma— sí me vale. También para esta imagen hiperrealista que ha hecho la IA con mis indicaciones y veinte de mis fotografías. La primera imagen es la que ha generado la IA. Luego he ido un poco más allá y le he pedido que haga una foto similar pero que me ponga cara de gilipollas (que también hay que divertirse) y la segunda foto ha sido el resultado. Jeje.   https://lnkd.in/e-cWKCHM
43

Juanma Romero

Sales & Marketing

3mo

¿TE HAS COLGADO TODAS LAS MEDALLAS QUE TE MERECES? ¿SE HAN COLGADO OTROS LAS MEDALLAS QUE TE MERECES TÚ? Hay una pregunta que me hacen habitualmente cuando imparto una charla de carisma y empatía. Una pregunta que se convierte en herida sángrate en el corazón de quien me la formula. Pero no me la plantea en público, porque es un tema muy delicado, sino en privado. La cuestión es muy simple: ¿Cómo puedo evitar que otros se pongan mis medallas, las medallas que yo me he ganado? La respuesta es que a veces no puedes evitarlo. Pero hay una buena noticia. Que otros se pongan tus medallas, en ocasiones, puede beneficiarte.  Son preguntas que siempre salen a la luz. ¿Te has colgado todas las medallas que te corresponden o se las han colgado otros por ti? ¿Se las han colgado otros porque son más listos que tú o les has dejado colgárselas porque tú eres más listo que ellos? ¿Cuándo se las cuelgan se lo permites porque eso les beneficia a ellos o porque te beneficia a ti? Piensa que en ocasiones que otro se cuelgue una medalla te puede beneficiar a ti, porque pone el foco en ellos y nadie te mira. Así, tú sigues tranquilamente haciendo lo tuyo sin mirones. Eso te permite desarrollar tu proyecto con tranquilidad, sin interrupciones. Recuerda que muchas veces es mejor pasar desapercibido. Todo esto, o parte de ello lo cuento, a veces en mis mentorías y, a veces en mis conferencias. Y otras veces no lo cuento. www.haztevisible.es
27

Juanma Romero

Sales & Marketing

4mo

COGE EL DINERO Y CORRE, O MEJOR, NO CORRAS Te estoy hablando de cuando das una charla o moderas una mesa redonda. Si lo que haces es de maestro de ceremonias, presentar todo el evento, eso es otro cantar. Cuando voy a participar en un evento, me gusta llegar con tiempo. Nada de presentarme a la hora justa. Intento estar a la hora de apertura, aunque actúe varias horas después. Esto me permite hablar con la gente, ver cómo va el acto y estar tranquilo, sin prisas. Además, puedo observar el escenario y el resto de los servicios que hay, porque así me preparo mejor para mi actuación. Si es posible, me gusta recorrer el escenario de arriba abajo y de un lado a otro, y comprobar cómo es el suelo que voy a pisar: si es de madera, de baldosa o de qué. Es importante observar bien el suelo, porque puede haber una parte de la tarima suelta y tropezarte. Y si tropiezas, te puedes pegar una leche de cuidado. Cuando termina mi actuación, no me gusta irme corriendo, a no ser que tenga que coger un tren. Si sales corriendo das la impresión, al menos a los organizadores, de que eres un puñetero pesetero. Es mejor seguir allí durante un tiempo prudencial. En mi caso siempre prefiero quedarme por si acaso. Ese "por si acaso" te lo cuento otro día, que ahora me voy a tomar el aperitivo con mis amigos. www.juanmaromero.com
84